Los Barrios, a 23 de noviembre de 2020

ENDESA se sitúa lejos de la descarbonización al sustituir el parque de carbones por una planta de gas natural en Los Barrios

Vecinos de Guadacorte, Palmones, Guadarranque y Ecologistas en Acción critican la falsa transición hacia energías alternativas en la Central Térmica de Carbón.

El anuncio hecho por la empresa ENDESA  de que adecuará-ampliará sus instalaciones para G.N.L. (gas natural licuado) en Los Barrios está lleno de confusión: el  director general de Gestión de la Energía de Endesa, Juan María Moreno, asegura que “la ubicación estratégica de nuestra terminal ofrece una posibilidad de crecimiento y diversificación hacia nuevas líneas de negocio, como es el bunkering -suministro de combustible a barcos- de GNL, que encajan y nos permiten avanzar en nuestra estrategia de descarbonización al apostar por actividades que conllevan una reducción de las emisiones”.

Aquí tenemos otro ejemplo diáfano de la impostura que se esconde detrás de la «descarbonización»; parece que el gas natural es una «energía alternativa» y que forma parte de la «descarbonización». Pura falsedad: el GNL, gas natural licuado, es un combustible fósil y, por tanto, con carbono en su composición (CH4), que no representa ninguna «alternativa» al actual y periclitado modelo fosilífero actual.

Que no nos metan de matute de un combustible fósil nada deseable, aunque es cierto que frente al apestoso fuel oíl marítimo represente una mejora ambiental.

Que no almacenen residuos oleaginosos en una Bahía de Algeciras cada vez más agredida. Y que no lo incluyan en ninguna «transición justa». El parque de carbones de la cerrada central térmica de Los Barrios tiene que albergar inversiones limpias y sostenibles.

Es pública la manipulación de las empresas gasistas al considerar la ventaja del gas natural con respecto a sus hermanos “fósiles” comparando solo los gases producidos durante la combustión, ocultando el daño que suponen las fugas de gas metano, en todo el ciclo de vida del gas natural, las cuales suponen un daño muy superior, hasta 86 veces el que produce el CO2, al calentamiento global de la Tierra. Estas fugas de metano a la atmósfera cancelan cualquier ventaja de reducción de CO2 al reemplazar los combustibles tradicionales por el gas natural.

Además, este proyecto se une a la Planta de residuos MARPOL, que promueve la empresa Gamilonia en Los Barrios, que almacenará 200.000 toneladas de sentinas de buques.

La verdadera “transición justa” debe consistir en recuperar las marismas del río Palmones y las playas del Rinconcillo y de Guadarranque, todavía más amenazadas con estos dos agresivos proyectos, promoviendo instalaciones limpias y que ofrezcan puestos de trabajo dignos.

El presidente de la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras, Gerardo Landaluce, ha resaltado el valor de esta inversión de Endesa en la comarca, por ser “una apuesta por la sostenibilidad y las energías alternativas que permitirá al Puerto de Algeciras sumar en el compromiso del sector por reducir la huella de carbono del transporte marítimo y cumplir con los objetivos de la Agenda 2030”.

Pregonar que supondrá para la Bahía de Algeciras una «casi total eliminación de la contaminación» es una desfachatez dado que el porcentaje de emisiones de metano incombusto durante las maniobras de los buques puede ser de hasta el 10%. Este metano produce a nivel del suelo ozono o smog, muy perjudicial para las personas con problemas respiratorios y en niños. Es cierto que el gas natural emite menos partículas de SO2, y de NOx, pero las altas emisiones de metano incombusto de los buques que aprovisionan se deben considerar en su verdadera medida.

¡No más engaños con la Transición justa y la Descarbonización, mantras que ocultan proyectos inaceptables!